REGIONES GEOCULTURALES Y BIODIVERSIDAD
México es un país
lleno de mucha diversidad y de especies y tradiciones variadas. Nuestro estado
es uno de los más diversos en cuanto a cultura y biodiversidad, es por lo
que para diferenciar
como se distribuyen
se han dividido
en 10 regiones diferentes, que
son: Huasteca, Sierra
Gorda, Sierra Alta,
Sierra Baja, Sierra
de Tenango, Valle de Tulancingo, Altiplanicie Pulquera, Comarca Minera,
Cuenca de México y Valle del Mezquital.
Cada una con características propias de sus culturas y como se han ido desenvolviendo a lo largo del tiempo, con sus costumbres, tradiciones, biodiversidad y los componentes que las distinguen. Cada de una de estas regiones influye en las condiciones que cada parte del estado de Hidalgo tiene, ya sea la actividad económica, las condiciones sociales, la naturaleza con la que coexiste la sociedad y las actividades culturales que se realizan dentro de cada parte
Con
base en las características regionales que comparten se describen, entonces,
cada una de estas regiones
Huasteca
Se ubica en la llanura costera del golfo de México. Es la región que se
encuentra a menor altitud. Su relieve es de pequeñas lomas y terrenos de poca
pendiente. El clima es cálido húmedo, propicio para la agricultura y la
ganadería. Hay árboles maderables, como cedro, caoba y palo de rosa, que sirven
para fabricar muebles. Cruzan esta región los ríos Moctezuma, Amajac, Claro,
Candelaria, Atlapexco y Calabozo. La ciudad más grande, reconocida por su
intensa actividad comercial, es Huejutla. Las festividades principales son el
carnaval, el xantolo y las fiestas patronales de las comunidades, donde podemos
apreciar la riqueza artesanal, musical y dancística de la Huasteca. Una gran
parte de la población es hablante de lengua náhuatl. El zacahuil, las
enchiladas y la cecina destacan en su variada gastronomía. En arquitectura
sobresale la catedral de Huejutla, que en la época colonial fue un
convento agustino.
Sierra Gorda
Tiene grandes montañas, de cumbres redondeadas, y por ellas bajan rumbo
a la Huasteca los ríos Moctezuma y Amajac. Al sur el clima es seco, por lo que
abundan cactus, magueyes y huizaches; al norte es húmedo, con bosques de pino,
piñón, ocote, encino, enebro y nogal. La siembra es de temporal; se cultiva
maíz en las laderas de las montañas y su producción es sólo para autoconsumo.
La deforestación ha erosionado el suelo, que es de color rojo en algunas
zonas debido a los yacimientos e fierro.
Desde tiempos coloniales se explotan aquí minerales metálicos: zinc, plomo,
lata y algo de cobre, y no metálicos: mármol, wollastonita y yeso. En la
montaña Cangandhó hay una enorme roca de magnetita, llamada la Piedra
imán porque atrae objetos metálicos a corta distancia. Como obra de
ingeniería moderna destaca la presa hidroeléctrica Fernando Hiriart,
construida a la entrada el cañón del río Moctezuma. La música tradicional
de esta región es el huapango, así como los llamados vinuetes para
ceremonias religiosas y entierros.
Sierra Alta
En esta región la montaña más notable por su forma es la Huitzmalotépetl
(también llamada La Aguja), en Calnali, y la más alta es el cerro del Águila,
en Tlahuiltepa. Los ríos que atraviesan esta sierra para bajar a la Huasteca
son Amajac, Claro y Malila; en ellos se pesca trucha, bagre y acamaya. Sus
poblaciones principales son Zacualtipán Molango; cerca de esta
última se encuentra el lago Azteca donde abunda mojarra, lobina, carpa y
tilapia. Los cultivos más frecuentes son maíz, frijol, chile, manzana,
ciruela y café en las laderas de las montañas.
Buena parte de la tierra cultivable se utiliza como pastizal para la
cría de ganado. En los bosques de pino, roble y encino viven animales como
mapache, ardilla, venado, tigrillo, tejón, zorra, jabalí, paloma y cuervo. De
las montañas de esta región se extrae manganeso y hay yacimientos de caolín. La
mayor parte de sus habitantes se emplea en actividades primarias. Las bandas de
viento cumplen un importante papel en la vida comunitaria y son representativas
de la cultura regional.
Sierra Baja
La constituyen varias barrancas profundas, formadas por los ríos Amajac,
San Agustín, Venados, Almolón y Tonaltongo (llamado también Tolantongo); en
esta última barranca abundan los manantiales termales. El clima es seco y
caluroso la mayor parte del año. La vegetación consiste en biznagas, cactus,
mezquites, pirules, encinos y ocotes. La vega de Metztitlán es una zona
agrícola muy rica, irrigada por el río venados, donde se siembra maíz,
jitomate, frijol y una gran cantidad de hortalizas; al final de ella se
localiza el lago Metztitlán, refugio de muchas variedades de peces y aves. Un
monumento histórico digno de visitarse es el convento de los Santos Reyes en
Metztitlán. A la fiesta del Señor de la Salud, celebrada el segundo viernes de
cuaresma en San Agustín Metzquititlán, acuden cientos de peregrinos de la
sierra y la Huasteca. Los alimentos típicos de la región son el pollo
encacahuatado, los tamales de xala y los dulces con cacahuate, nuez y semilla
de calabaza.
Sierra de Tenango
Los ríos que la cruzan son Pantepec, Chiflón, Beltrán y Blanco, poblados
con truchas, bagres, lobinas y acamayas. El clima es templado en Tenango de
Doria, y caluroso con lluvias frecuentes en Huehuetla. En las partes altas de
las montañas crecen robles, pinos y encinos, mientras que en las laderas y
valles hay cedros, caobas y ceibas. La fauna está representada por tlacuache,
jabalí, venado, tigrillo, tejón y guajolote silvestre. La agricultura es de
temporal; se cultiva maíz, frijol, plátano, café, cacahuate, aguacate, manzana
y pera. Con el agua de las presas El Tejocotal y Omiltémetl se produce energía
eléctrica. Además de español, en Acaxochitlán se habla el náhuatl; en Tenango
de Doria y San Bartolo Tutotepec, el ñuhu (variante del otomí); y en Huehuetla,
el ñuhu y el tepehua. Se producen bordados vistosos llamados tenangos, así como
artesanías de ixtle y barro. En el carnaval de esta región se realiza la
ceremonia del Palo Volador. También es importante la fiesta patronal de
Acaxochitlán, por las alfombras de aserrín que se tienden para llevar en
procesión la imagen del Señor del Colateral.
Valle de Tulancingo
El río Grande atraviesa el valle, lo que favorece la fertilidad de las
tierras para la producción de maíz, alfalfa, frijol, cebada, pera, membrillo y
manzana. Son numerosos los establos lecheros y las granjas de aves de corral;
por eso hay mucha producción de carne, queso, pollo y huevo. Es una región con
yacimientos de caolín, fierro y obsidiana. La Estación Terrena de
Telecomunicaciones permite comunicar a México con el resto del mundo. La fiesta
anual de la virgen de los Ángeles, patrona de la diócesis de Tulancingo, era
conocida antes como la Feria de los Jarritos por los numerosos objetos de barro
que en ella se vendían. En lo gastronómico se disfrutan tlacoyos,
tulancingueñas, guajolotes y una gran variedad de quesos. Como ejemplos
sobresalientes de arquitectura colonial están el convento de Acatlán y la
catedral de Tulancingo.
Altiplanicie Pulquera
Al sur de esta región están los llanos de Apan que se extienden por
Almoloya, Emiliano Zapata, Apan, Tepeapulco y Tlanalapa; al norte hay otra área
de llanos y lomas, situada a mayor altitud, que va de Zempoala a Epazoyucan y
Singuilucan. Sus climas son templado seco y templado subhúmedo. Cuenta con poca
vegetación debido a la escasa lluvia. El lago Tecocomulco es un valioso recurso
ecológico y se considera el último humedal que sobrevive en el valle de México.
Se cultiva maíz, frijol, cebada y maguey. En el complejo industrial de Ciudad
Sahagún se fabrican productos para la higiene personal y piezas para los
vagones del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) de la Ciudad de México. Los
edificios de muchas haciendas pulqueras identifican el paisaje de esta región.
Dos monumentos notables son el acueducto de Tembleque en Zempoala, del siglo
XVI, y la parroquia de la Asunción en Apan, joya del barroco mexicano. La
festividad más importante es la de Nuestro Padre Jesús en Tepeapulco. Se
considera que los llanos de Apan son la cuna de la charrería nacional. Los
habitantes conservan la tradición prehispánica de comer chinicuiles, escamoles,
chicharras y gusanos de maguey.
Comarca Minera
Esta región incluye la sierra de Pachuca y el valle de Huasca. Es rica
en minerales de plata y en menor proporción de oro, aunque en la actualidad ya
casi no se explotan. También se explota cantera en Tezoantla, con la que se
construyeron varios edificios y monumentos de Pachuca y la Ciudad de México. Su
montaña más alta es Las Navajas, de donde se extrae obsidiana verde-dorada.
Abundan los bosques de oyamel, pino y encino. Comarca Minera Presa El Cedral.
Prismas basálticos. Mineral el Chico. Panorámica de Pachuca. Cuenca de
México El agua se almacena en cuatro pequeñas presas: San Antonio, El Cedral,
Jaramillo y La Estanzuela. Aquí hay muchos atractivos turísticos, como los
peñascos de Las Monjas, Las Ventanas, Peñas Cargadas y los prismas basálticos
de Regla. El poblado de Mineral del Chico es típico por su arquitectura, lo
mismo que Real del Monte y Huasca, incluidos en el catálogo de Pueblos Mágicos
de México. Y para comer, el alimento representativo de esta región es el paste.
Pachuca, capital de Hidalgo, se localiza en el límite de la Comarca
Minera y de la Cuenca de México, por lo cual comparte rasgos de ambas
regiones. Esto se debe a que la ciudad se formó en el siglo XVI al pie de la
sierra de Pachuca, y creció hacia la planicie.
Cuenca de México
Forma una extensa planicie que va desde Pachuca y Mineral de la Reforma
hasta Tizayuca, pasando por Zapotlán, Villa de Tezontepec y Tolcayuca. La
vegetación de esta región son pirules, nopales y yucas. Entre la fauna figuran
tuza, ardilla, zorrillo, tórtola y gorrión. La agricultura desaparece día con
día y la región se vuelve más industrial y comercial. Gusanos de maguey.
Balneario en Ajacuba. Paisaje de Tecozautla. Valle del Mezquital La charrería
es una de las tradiciones más arraigadas en este rumbo. En arquitectura
colonial destacan el convento de San Francisco en Pachuca, el de San Pedro en
Villa de Tezontepec y la hacienda San Javier en Tolcayuca. Entre las
festividades más importantes cabe citar la de la Candelaria, en Tizayuca. Se
elaboran productos de cuero, papel y carrizo. La comida típica incluye
barbacoa, mixiotes, pan de pulque y cocoles.
Valle del Mezquital
Como su nombre lo indica, el mezquite es su planta representativa por
ser una especie que se adapta bien al suelo árido y clima seco. Son numerosos
los manantiales termales en este territorio, sobre todo en Ixmiquilpan,
Chilcuautla, Ajacuba, Huichapan y Tecozautla; sus virtudes recreativas y
curativas se aprovechan con fines turísticos. Las montañas más características
son Los Frailes de Actopan, La Muñeca en Ixmiquilpan, El Astillero entre
Chapantongo y Huichapan, y el Jicuco en Tula. Hay yacimientos de calcita y de
carbonato de plomo y zinc, así como calizas que se emplean en la industria
cementera. En esta región se habla hñähñu. La tradición artesanal se expresa en
bordados de algodón, tejidos de ixtle, adornos de carrizo, miniaturas en madera
de enebro y concha de abulón, y juguetes de palma. Es muy visitada la zona
arqueológica de Tula, lo mismo que los conventos de Ixmiquilpan y Actopan, el
acueducto del Saucillo en Huichapan y el santuario del Señor de las Maravillas
en El Arenal. Hay una gran variedad culinaria, desde gualumbos, gusanos de
maguey, chinicuiles y escamoles, hasta cordero en barbacoa, mixiote y ximbó. La
Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya se realiza en abril.











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