PUEBLOS MAGICOS

 


“Inmensos bosques, caprichos de la naturaleza, memoria de una pasado minero, grutas y cañones son solo un pedacito de lo que Hidalgo y sus Pueblos Mágicos tiene para ti.”

Huasca de Ocampo

Asómbrate con las formas caprichosas de los Prismas Basálticos, escucha el murmullo de sus cascadas y ve al bosque en busca de duendes juguetones.


Prismas basálticos

Los prismas basálticos pueden admirarse desde un gran puente colgante, a casi 40 metros de altura. Desde este punto, la vista de la barranca es espectacular pues se aprecian los cientos de formaciones geométricas y las cascadas que se forman gracias a las presas cercanas. También puedes bajar al fondo para ver de cerca estas columnas de miles de años.

 Esta maravilla natural ha fascinado, desde el siglo XIX, a viajeros y artistas, algunos de ellos como el barón Alexander von Humboldt o el pintor Johann Moritz Rugendas dejaron plasmado este lugar en dibujos y litografías.


Hacienda de San Miguel Regla

Se le considera un tesoro arquitectónico y natural. Aún conserva los arcos que eran parte de los grandes patios y los hornos de donde se extraía la plata. Además fue una planta industrial donde se realizaban los procesos de separación de la plata.

 Fue la casa preferida del Conde de Regla y en ella falleció.



Hacienda de Santa María Regla

Esta hacienda es la más portentosa de las haciendas productoras de plata a mediados del siglo XVIII que fundó Pedro Romero de Terreros.

 La hacienda cuenta con laberintos y túneles subterráneos que se utilizaron para transportar plata y oro a los que puedes acceder.

 Hoy puedes hospedarte en sus habitaciones llenas de historia o comer en su restaurante subterráneo.



Parroquia de San Juan Bautista

Edificada en el centro de Huasca en el siglo XVI por frailes agustinos. La fachada del templo es sencilla pero destaca en ella una imagen de San Miguel Arcángel que fue donada por Pedro Romero de Terreros.

 En su interior aloja varios retablos con notables pinturas de santos y pasajes de la vida de Jesús.



 Huichapan

Conoce uno de los poblados más bellos del bajío hidalguense, asómbrate por su arquitectura religiosa virreinal y edificios de cantera.


Presidencia Municipal

 

La historia de Huichapan está bien labrada, como sus construcciones de cantera que hoy son admiradas por su belleza. Una de esas construcciones es la emblemática Presidencia Municipal con sus nueve arcos que la engalanan. Su construcción inició el 16 de septiembre de 1887 y se inauguró el 21 de abril de 1889.



 

La Parroquia y las Capillas

 

Admira el conjunto arquitectónico que engalana el centro de Huichapan:

 Capilla de la Tercera Orden con sus dos portadas churriguerescas, una dedicada a San Francisco.

 Capilla de la Virgen de Guadalupe con su fachada barroca bellamente labrada en cantera rosada, está en medio de los tres templos.

 Parroquia de San Mateo, la más grande del conjunto, tiene un portón bellamente adornado. En su interior destacan los retablos y sus pinturas con la vida y pasión de Jesús.

 


  

El Chapitel

 Se trata de una casona de dos plantas que conserva un único balcón con barandal de hierro. Aquí se conmemoró por primera vez el Grito de Independencia. Su pequeño museo te cuenta la historia de lo ocurrido en aquel balcón donde se encontraron Ignacio López Rayón y Andrés Quintana Roo.

 


 

 

Museo de Arqueología e Historia de Huichapan

Para conocer la historia prehispánica, colonial y contemporánea del pueblo, visita este museo que se encuentra a un costado de El Chapitel.

En él encontrarás piezas como vasijas, puntas de flechas, ofrendas funerarias y pinturas rupestres. También encontrarás una sección dedicada a la extraordinaria vida de Abundio Martínez, compositor mexicano nacido en Huichapan.

 

 


 

Mineral del Chico

 Encuentra paz en este pueblo rodeado de un paraíso boscoso, explora las entrañas de una mina y atrévete a hacer la Vía Ferrata.

 

Parque Nacional El Chico

 

Es una área protegida que te sorprenderá con sus más de 2,700 hectáreas de bosque. Cuenta con el Mirador del Cuervo desde el cual se aprecia el Pueblo Mágico y la sierra. También tiene diversas rutas para amantes de la bicicleta de montaña.

Hay zonas seguras para acampar con tu familia, amigos o pareja. Entre grandes peñas, oyameles y encinos, disfrutarán del aire frío y de la tranquilidad de la montaña.



Iglesia de la Purísima Concepción

 

Construida hacia 1725 porta una elegante fachada neoclásica de cantera. Si la admiras desde el Jardín Central apreciarás su antiguo reloj que fue donado por Gabriel Mancera, dueño de varias mineras de la zona. A los pies de la máquina horaria se encuentra un cuidado jardín, con quiosco y una fuente de hierro fundido.

 


 

 

Mina San Antonio

 En esta mina se extraía la plata desde el año 1560. Adéntrate al mundo de los mineros en sus socavones para que te des cuenta de cómo los vestigios de su pasado siguen teniendo eco.

 

Si vas por la tarde noche, puedes complementar tu paseo con una caminata nocturna por el Sendero de los Duendes donde escucharás leyendas de brujas y duendes.





Real del Monte

 Siéntate frente a una de las bellas plazas del Pueblo Mágico, mientras saboreas un delicioso paste y luego descubre sus rincones que conservan un dejo británico.

 


Minas de Acosta y La Dificultad

 Data del siglo XVIII. En ella entrarás, con casco y lámpara, a un socavón de 400 metros de profundidad. En sus instalaciones verás mobiliario y maquinaria de época. Esta es una de las minas más antiguas de aquí y una de las protagonistas de la producción argentífera que forjó, desde la época colonial, la historia de Real del Monte.

 La mina La Dificultad es la más imponente de las minas con su gran chimenea y amplias bodegas, en este museo podrás conocer todo lo referente a la minería y sus procesos.

 


  

Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción

 

También conocido como el Templo de Nuestra Señora del Rosario, este recinto religioso data del siglo XVII. Destaca un balcón sobre la puerta con la imagen de la Virgen de Guadalupe.

 La torre fue construida para colocar un reloj donado por los trabajadores mineros.

 


 

Santuario del Señor de Zelontla

 

Santuario del Señor de Zelontla es donde se honra a Jesús, el Buen Pastor, imagen que los mineros han adoptado como su protector y representante. Como tal, le han colocado un guaje en su báculo y una lámpara de carburo, implementos antiguamente usados por estos trabajadores

 


 

 

El Panteón Inglés

 

Aquí descansan los restos de mineros y personajes ingleses. Muchos de los monumentos funerarios son verdaderas obras de arte, algunos con significados ocultos que Carmen Hernández Skewes, vigía del camposanto, te podrá contar si la buscas al llegar.

Entre los personajes enterrados en este panteón, se encuentra el payaso Richard Bell quien llegó a México desde su natal Inglaterra y que hizo reír a Porfirio Díaz. También está la tumba de Helen May, una joven inglesa que decidió matar al hombre que amaba y luego suicidarse, luego de que su padre se oponía a su relación. Una historia al puro estilo de Romeo y Julieta.

 


 

 

Museo de Medicina Laboral

 

En este sencillo pero interesante museo conocerás sobre las enfermedades que sufrían los mineros, cómo eran atendidos y el instrumental usado en épocas pasadas.

 La fachada tiene una arquitectura típica de la época, en ladrillo y piedra, con techos altos y grandes ventanales.



Tecozautla

 Relájate en este oasis de aguas termales en medio del semidesierto, asómbrate con su pasado prehispánico y disfruta de su arquitectura que data de la etapa virreinal.

 



Ex Convento de Santiago Apóstol

Lo primero que encuentras es un extenso atrio con una gran cruz de piedra, que da paso al Ex Convento del siglo XVI construido por frailes franciscanos en honor en Santiago Apóstol.

 En la fachada se aprecian relieves con anagramas e inscripciones en latín que enmarcan el vitral del sotocoro.

 Dentro hallarás amplias naves y un bello altar; a un costado derecho se encuentra una puerta que te dirige al cl austro del convento.



Plaza Principal

Su torreón de cantera fue construido para festejar el centenario de la Independencia. Está adornado con águilas porfiristas y un gran reloj en lo alto.

 

La plaza se encuentra rodeada por dos edificios con largas arquerías, uno de ellos es la Presidencia Municipal, y justo al lado se encuentra la nevería Bugambilia donde debes probar los sabores extraordinarios como garambullo, guamishi, queso con xoconostle y queso con nopal.



 

El Pañhú

Esta zona arqueológica tuvo su esplendor entre los años 450 y 950. Perteneció a la cultura Xajay, considerada antecesora de la actual cultura otomí. Aquí, la vista del valle de Tecozautla es única.

 



El Géiser

Este balneario lleva el nombre del géiser natural que emana agua a casi 90º de temperatura y su vapor es aprovechado como sauna natural. Tiene varias albercas, toboganes, circuito de tirolesas, puentes colgantes y servicio de spa.

 


Manantiales Taxidhó

 Es un área natural que cuenta con un manantial virgen de 38 °C, alrededor de peñas y en lo profundo de un cañón, por lo que regala vistas espectaculares. Se dice que a principios del siglo XX la calidad de sus aguas termales fue reconocida como una de las mejores y más puras del mundo, solo debajo de las de Lourdes, en Francia.

 Hermoso y pintoresco lugar, Taxidhó se encuentra rodeado de árboles, sol, aire puro y agua abundante que circula de manera permanente. Aquí los niños, jóvenes y adultos podrán vivir una experiencia única. Es un paraíso natural.

 Es un sitio muy agradable, con una extensa zona verde y arbolada a lo largo del río, con grutas y manantiales que contrastan con las paredes del paisaje semidesértico lleno de cactus y órganos característicos de la zona. En sus numerosos manantiales puedes nadar y río abajo pescar, justo en la zona donde el cauce se incrementa debido a las aguas de la presa Zimapán. Por si fuera poco, también te ofrece paseos en lancha en Las Adjuntas.

 


 

Pinturas Rupestres de Banzhá

Dentro de una cueva, estos grupos trazaron figuras humanas, animales y circulares que se pueden interpretar como soles, además de una serpiente, la escena más importante de estas pinturas rupestres.

 La serpiente es un animal mítico o religioso para las civilizaciones prehispánicas, sobre todo pensamos que esta serpiente domina la tierra, domina el agua, pero si además como las civilizaciones prehispánicas le asignaron plumas a Quetzalcóatl, entonces se convierte en un animal que todo lo puede .

 Trece figuras humanas danzan alrededor de una serpiente, ninguna se parece entre sí ya pesar de pertenecer a grupos prehispánicos distintos, su trazo es en tonos blanco y rojo, un color que adquirió del óxido rocoso.

 En un mismo sitio como Banzhá observamos distintas manufacturas, figuras humanas con distintas formas y técnicas a pesar de ser del mismo color.

 


Cañón y presa de San Antonio

El cañón es un majestuoso lugar creado por la erosión de la tierra, el cual se ubica en la localidad de San Antonio en Tecozautla en el km 10 carretera Tecozautla-Huichapan. Lugar apto para estar en contacto con la naturaleza, ideal para actividades de senderismo, observación de flora y fauna. Entre sus formaciones se encuentra una silueta de una virgen de piedra. Este lugar aún se conserva como un sitio virgen, debido a que no ha sido explotado por infraestructura.

Presa de gravedad hecha con mampostería para captación de agua pluvial e irrigar las tierras, con una capacidad aproximada de 26 millones de metros cúbicos. Acorde con el proyecto de Porfirio Díaz de llevar al país por el sendero del progreso económico, se construyó esta presa en la época Porfiriana con piedra extraída de la zona. La construyeron los hacendados adinerados con mano de obra de habitantes de menos recursos económicos.

Como número culminante en la celebración de las fiestas del Centenario de la Independencia Nacional, fue inaugurada en 1910 junto con el reloj monumental "El Torreón".

 Las comunidades beneficiadas con la construcción de la Presa San Antonio fueron Pañhé, Gandhó y San Antonio con 3 acciones para cada pueblo, quedando como dueños en esa época los señores Melchor Camacho, Everardo Camacho, Luis Ocampo, Jesús López, Marín Morán, entre otros .

Es un espectáculo el desbordamiento del agua en tiempo de lluvias.

 




Zempoala

Disfruta su comida prehispánica, camina en sus haciendas y contempla la portentoso acueducto.



Acueducto del Padre Tembleque

Fue edificado por los pobladores y los franciscanos de la zona movilizados por fray Francisco de Tembleque. La idea era llevar agua desde una zona próxima a Zempoala hasta la sedienta Otumba. La obra se llevó a cabo entre 1554 y 1572. El sistema completo que recoge agua de varios manantiales y cuenta con varios ramales rebasa los 48 kilómetros de longitud. Abarca cinco arcadas, la de Tepeyahualco es la más célebre y espectacular, alcanzó 39.65 metros de altura y fue la más alta del mundo hasta el siglo XVI.

 


Haciendas ganaderas y pulqueras

Los recuentos históricos hablan de más de 20 haciendas en lo que actualmente es Zempoala. Hoy queda una docena que, a pesar de todo, es un considerable número para un municipio de apenas 31 mil ha. Con sólo el dos por ciento del total de la superficie hidalguense, Zempoala conserva el seis por ciento de las 200 haciendas que se contabilizan en Hidalgo.

 

El esplendor de las viejas haciendas de Zempoala, aunque puede gozarse al mayoreo, toma un brillo peculiar en cada una de ellas. Se pueden encontrar rasgos comunes y compararlos, pero siempre hay grandes diferencias. Un recorrido por ellas merece dedicarle un par de días.

 


Ex Convento de Todos los Santos

Obra franciscana levantada entre 1570 y 1580, destaca por su esbelta y elevada torre y su discreta fachada con rasgos clásicos. El templo conserva en su interior restos de pintura mural con escenas religiosas, al igual que en los muros del convento anexo, donde aún se pueden ver pinturas que muestran escenas de la Pasión de Jesús.

 El conjunto conserva una capilla abierta con dos grandes arcos de acceso y dos naves.

 


Zimapán

Pasa momentos inolvidables en la sierra hidalguense, recorre en lancha la presa Zimapán y disfruta de las espectaculares vistas.




Parroquia de San Juan Bautista

Terminada en 1822, la Parroquia de San Juan Bautista es la construcción barroca más destacada de la Sierra Gorda. Su fachada contiene extraordinarios relieves en donde se esculpieron las imágenes de San Sebastián y San Jerónimo.

 

En su interior, no pierdas de vista los trabajos de cantera en las pilastras, capiteles, bautisterio y el púlpito, hechos por manos indígenas. Este último es único en el mundo ya que durante el solsticio de verano permite admirar la entrada de tres ases de luz que iluminan el templo, fenómeno que coincide con las fiestas patronales.

 


Parque nacional

Fue la primera zona decretada como Parque Nacional por el Presidente Lázaro Cárdenas en 1936. Sus paisajes y su Barranca San Vicente, con un impresionante profundidad de 800 metros, y elevaciones de hasta 3,000 msnm te sorprenderán.

 El parque es hogar de una gran variedad de flora y fauna como bosques de encino y piñón; jaguares, pumas, ocelotes y yaguarundíes.



Presa Zimapán

Ubicado en la frontera de Querétaro con Hidalgo, este enorme cuerpo de agua es ideal para escaparse, practicar pesca deportiva y alojarse en cabañas ecológicas en medio de La Isla.

 La Presa Zimapán se inauguró en 1996 como una moderna planta hidroeléctrica que usa la fuerza de los ríos San Juan y Tula para generar hasta 292 megawatts por hora.

 ¡Te sorprenderán los paisajes que regala!

 


La Encarnación, el pueblo fantasma

Ubicado a 35 kilómetros de Zimapán, Hidalgo, La Encarnación es una comunidad que desde hace varios años pasa desapercibida.

 Calles desiertas y viviendas abandonadas son parte del paisaje de este pueblo.

 Ubicado a 35 kilómetros de Zimapán, Hidalgo, La Encarnación es una comunidad que desde hace varios años pasa desapercibida.

 “Un pueblito donde es minero, donde en su apogeo estas partes de las casas que aquí hay alrededor fueron tiendas de raya, aquí fue un pueblo donde hubo bastante comercio, todas las comunidades no tenían ramal, y aquí venían de muchos lugares”.

Con el paso del tiempo La Encarnación se fue quedando sola, principalmente por la migración. Solo tiene dos calles principales que la mayor parte del tiempo están desiertas, como si fuera un pueblo fantasma.

 


 

Grutas Xhajhá

En estas grutas puedes convivir en familia, un recorrido en lancha por el río hacia la cascada, el cual es totalmente cristalino de 43 grados centígrados de temperatura. Es un lugar de grandes cañones y caprichosas formaciones geológicas.

 

Entre grandes cañones y caprichosas formaciones geológicas de la naturaleza, las grutas de Xajhá y su excitante acceso convierten tu visita en una experiencia mágica, donde la recompensa son sus relajantes y cristalinas aguas termales de hasta 40° C, una de las joyas de la Capital Minera.

Tambien hay que mencionar entre las zonas mas visitas se encuentran los atlantes de tula



Atlantes de Tula

Los Atlantes de Tula se alzan hasta 4.6 metros por encima de la pirámide que los sostiene. Son 4 colosos de piedra, construidos originalmente por la cultura tolteca, que dominó el centro del actual México. Éstas son quizá las figuras antropomorfas más grandes que se conservan en la región que se han encontrado hasta el momento.

Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las esculturas «son representaciones de Quetzalcóatl como Estrella de la Mañana». Sin embargo, también se les asocia la connotación de antiguos guerreros toltecas. Más que nada, documenta la institución, por cómo están ataviados. Ésta es su historia.



Los centinelas del Templo de Tlahuizcalpantecuhtli

En la mitología mexica, Tlahuizcalpantecuhtli era el ‘señor de la aurora’. Como tal, era el dios que le daba la bienvenida a un nuevo día, con todas las estrellas que quedan en la bóveda celeste al amanecer. Por ello, también, se le conocía como la deidad ‘sonrosada’: aduciendo al color que adquiere el cielo con los primeros rayos del Sol.

Otras interpretaciones lo asocian a Venus, la estrella de la mañana. Esto lo convertiría, según se lee en el Códice Borgia, en una manifestación de Quetzalcóatl: el dios de la creación. En algunos pasajes de este documento se le representa como un arquero, lo que sugiere que desafió a Tonatiuh, el dios del sol. Por ello, los toltecas lo asociaban a una energía peligrosa.

Honrando esta historia fundacional, los toltecas erigieron 4 colosos en Tollan-Xicocotitlan, su ciudad principal. Actualmente en la cima de la Pirámide B, del centro arqueológico de Tula, los ‘Atlantes’ —como se les conoce localmente— están hechos completamente de bloques de basalto. Cada uno cuenta con las siguientes características:

 

Un pectoral de mariposa, símbolo del guerrero en la tradición teotihuacana.

Un átlatl, o un arma de proyección de dardos.

Un cuchillo de pedernal.

Un arma curva, típica de los guerreros toltecas.

Una falda con un nudo al frente, y rodilleras de batalla.

Un disco solar en la parte anterior.

En aquel entonces, se pensaba que cuando un guerrero moría, su alma evolucionaba para convertirse en mariposa. No es extraño que los toltecas hayan adoptado esta creencia teotihuacana en su propia cosmovisión, y que la respetaran también en sus templos más importantes.

Se sabe que fueron elaborados durante el Periodo Posclásico Temprano (900-1200 d.C.) en la Cuenca Central de México. Por sus dimensiones monumentales, se pueden observar, incluso, desde la plaza central del centro arqueológico.



 




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